El 2 de febrero de 2014 es por ahora la fecha mas importante en mi historia runnera.Me enfrentaba a la carrera mas larga jamás soportaba por mi cuerpo y con el handicap de haber estado enfermo la semana anterior. Hasta el día antes de la carrera no tenia muy claro mi participación en la misma.
Para esta ocasión me presentaba sin mis compañeros Coyotes pero con el apoyo del nuevo club al que nos hemos unido, Los Cunetas, que manera de correr por Dios.
Tras desayuno en la Venta Pazo y con unos 4° en el termómetro, nos plantamos en la linea de salida con el compromiso de permanecer todos juntos y afrontar la carrera como un entreno.
Yo personalmente sabia que en mi caso eso no iba a ser posible porque aun a ritmo de entreno, son mas rápidos que yo. Por lo que en cuanto sonó el disparo los deje marchar y me prepare para mi batalla en solitario.
El comienzo fue bueno. Me uní a un grupo que rodaban sobre 5,10 y 5,20 el km (me enteraba por sus comentarios ya que iba sin reloj, ni Gps ni nada) y como me encontraba cómodo seguí con ellos hasta aproximadamente el km10, donde en el avituallamiento decidieron parar y tomarse un gel energético.

Yo opté por continuar y tomármelo en el km15. Quizás fue un error porque desde ese momento no conseguí encontrarme cómodo con ningún grupo y empecé a notarme flojo.
Me tome el gel en el km14 pero no hizo milagros, así que me concentre en ir restando kilómetros para que mi mente pudiera con mi cuerpo.
Aun pasándolo mal, llegué hasta el km23 donde comenzaría el verdadero calvario.
De pronto, sin haber notado nada antes, empezaron a darme unos calambres en los gemelos que hacían que pegaran un bote con cada uno de ellos. Era imposible correr por lo que me vi obligado a parar, estirar y caminar un poco.
En ese momento decidí llegar como pudiese al km27,5 donde empezaba la subida a Sanlucar y una vez allí plantear de nuevo lo que quedaba, según me encontrara. Una voz dentro de mí, me decía que si llegaba hasta allí no me iba a retirar.
Han sido los km mas duros que jamas he corrido, entre los calambres mortales, el cansancio y la cabeza, lo pase realmente mal.
En el km25 aproveche para coger una botella de agua y además de beber, refrescarme los gemelos. La sensacion era agradable pero no suficiente.
Una vez llegado a la cuesta, pese a los sabios consejos del Migue de no encorvarme, agache la cabeza y empecé a caminar lo mas rápido que mis maltrechas piernas me dejaban. Ya no me daban calambres pero notaba como se cargaban de manera sobrenatural.
Sabia que una vez que terminara la subida tan solo quedaban unos 250 metros hasta la línea de meta y en cuanto acabo el desnivel me lancé a correr para acabar bien. Pero en cuanto di el primer paso, me dio un calambrazo impresionante.
La llegada fue lastimosa, trotaba, calambrazo, estiramiento, trotaba, calambrazo, estiramiento.... hasta cruzar el arco.
Tiempo empleado 03:06:23
Media
General 876
Categoría 333
Total 918 participantes
Solo me queda felicitar a la organización, recorrido bonito, bien señalizado, voluntarios de categoría y bastantes avituallamientos. Aunque deben cambiar eso de dar el agua en vasos... la botella que me dieron en el km25 fue de una chica que me vio mal y opto por darme agua que me pudiera llevar conmigo, se lo agradezco enormemente.
Y felicitar también al publico, que al menos en la parte final, también arengaba.
Una vez terminados los 30km, acalambrado y dolorido, tocaba celebrarlo y disfrutar de avituallamiento del bueno, pero no en botella sino en botellines...
Después de todo esto las conclusiones que saco de la carrera son:
- 30km ya son otra cosa y hay que entrenar mas.
- me sobran "pelotas" para no retirarme, jajajaja
- el año que viene en Guadiamar habrá otro combate, pero esta vez estaré preparado para la batalla!!!!
- me sobran "pelotas" para no retirarme, jajajaja
- el año que viene en Guadiamar habrá otro combate, pero esta vez estaré preparado para la batalla!!!!





















